| Cultura |
| Negocios |
| Entretenimiento |
| Forma Contacto |
| Dirección: |
Reforma y 3 norte. |
|||
| Horario: |
8:00 a 13:00 y de 16:00 a 18:00. |
|||
Texto: Mtro. Miguel Ángel Herrada
A una calle del zócalo de la ciudad de Puebla, se encuentra la Iglesia de la Santísima Trinidad. El edificio destaca por su altura y majestuosidad, resaltando por fuera, la hermosa fachada del edificio, toda revestida de cantera gris y adornada con impresionantes tableros de talavera que atraen la mirada de los visitantes y que representan escenas de la fundación de la Ciudad. La iglesia data del siglo XVII y conserva algunos cuadros de pintura colonial. Sus retablos y decoración original ya no existen, en cambio, podemos observar los interesantes retablos característicos del siglo XIX, ahora integrados al edificio colonial.
El edificio fue estrenado en 1672. La portada de la iglesia fue hecha por los canteros Juan Jerónimo y su hijo Juan Antonio. En 1931 fue revestida toda la fachada de cantera y se colocó un tablero de azulejos que representa la escena de la fundación de la ciudad.
Elementos Arquitectónicos y Artísticos
El exterior es sumamente sencillo. Las dos portadas son de un sobrio barroco de finos lineamientos. La portada principal es de cantera y en uno de los nichos, se aprecia la imagen de la Virgen de la Concepción, hecha en mármol blanco de Villerías.
Como casi todas las iglesias de conventos de monjas, consta de una sola nave, con ábside rectangular, cúpula sobre pechinas sin tambor y dos portadas. La bóveda del ábside es de cañón con lunetos y las de la nave, de arista. El coro descansa sobre una bóveda corrida que sigue una curva de cinco metros, con lunetos. Solo se conserva el coro alto pues el bajo, fue incorporado al cuerpo de la iglesia para poder dar cabida al enorme número de fieles que la visitan.
Los altares y la decoración del templo datan del siglo XIX. Aunque también se conservan algunas pinturas coloniales de Miramón y Castillo, y en la sacristía la pintura llamada la Santa Leocadia, obra del famoso maestro Diego de Borgraf.


